27 sept. 2012

Las galerías de la Ciudad de Cristal

 
 
 
 
 
Si hay una foto típica de La Coruña es la que veis arriba. Las galerías de La Marina con los pequeños barcos de pesca en la dársena. Y es bonito saber que esta imagen no ha cambiado demasiado desde que se construyeron estos edificios. Se rellenó la parte que hoy veis arbolada, un pequeño jardín, alejando un poco el mar de las viviendas, en algunas de las cuales todavía quedan las argollas de amarre de los barcos adosadas a los muros. Eran casas marineras, muchas con soportales de la anchura de un remo que era el tamaño perfecto para alojar a los barcos en los días de temporal.
 
 
 
 
 
 
El antecedente de las galerías son las solanas o balcones de madera tradicionales que, desde el siglo XVII tendieron a cerrarse con pequeños trozos de vidrieras, y desde mediados del XVIII con acristalamientos tal como las conocemos a día de hoy. Fue un éxito completo pues permitían aprovechar la insolación al máximo creando una cámara térmica que captaba el calor del invierno y aislaba a las habitaciones del calor directo del verano, protegían la fachada de la lluvia, permitían la ventilación, aumentaban la luz y creaban un lugar tranquilo y relajado donde hacer labores viendo el exterior. Por ello, este elemento se propagó por la ciudad y por toda Galicia tanto en la costa como en el interior, así como por toda la costa cantábrica y hacia lugares interiores como León, Burgos o Vitoria...






En el llamado Ensanche de La Coruña, el barrio que surgió tras el derribo de las antiguas murallas y por donde se expandió la ciudad desde el istmo, encontramos muchas edificaciones con galerías de una belleza suprema. Aquí, las galerías se construían desde el segundo o tercer piso, dejando el primero con balcones corridos o individuales para cada hueco. Nunca tenían más de cinco pisos por orden municipal y en los bajos se instalaban tiendas y almacenes. Al principio, no fueron demasiado bien vistas por la burguesía, al provenir su estilo de viviendas de gente humilde, pero desde el siglo XIX y con bastante rapidez, comprendieron su funcionalidad y se reservaban el primero y/o segundo piso como la parte noble del edificio. La misma Dña. Emilia Pardo Bazán se resistió al principio para cambiar luego de idea y describir a la galería como "un quitapesares" o "una preciosa distracción".



 
 
 
La ornamentación es en este primer momento escasa. Algún motivo vegetal en los bastidores, herrajes de los balcones de hierro fundido o forjado...
 
 
 



Disfrutemos de algunas estampas coruñesas tal y como se ven en la actualidad en el lienzo de La Marina...
 


























O en El Parrote...





 En color o blanco y negro, el reflejo de la luz en las galerías le ha dado a La Coruña el merecido sobrenombre de CIUDAD DE CRISTAL.








5 comentarios:

  1. Eso se llama... presumir de ciudad. Te aseguro que este servidor está enamorado de la ciudad donde estube catorce meses preciosos. Felicidades por ser coruñesa y por las fotos que nos muestras, gracias.

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    1. Es que es tan bonita....en próximos días ampliaré este tema y verás más cosas bonitas...Gracias tí querido amigo...

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  2. Preciosísimas fotos para una preciosísima ciudad. ¡¡Enhorabuena por este gran trabajo fotográfico!!

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